¿Y tu esposo, te ha sido infiel?


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17 May
17May

Hace un tiempo recibí un comentario en una de mis entradas donde una chica preocupada me preguntó si mi esposo me había sido infiel por eso de ser piloto. No me molestó, a todxs los que andamos de pareja con alguien a distancia nos llega esa interrogante al principio o en algún momento y también es la intriga de muchos. Así que decidí explicar un poco sobre esta vida de esposa piloto.

Llevo conociendo a Marido 12 años. Digo conociendo porque siempre aprendemos algo nuevo o nuestros intereses van cambiando con los años o días. Desde que comenzamos este camino  su gran meta era y es convertirse en piloto comercial de aviones. Eso siempre lo ha tenido bien claro. Se ha preparado por muchos años para llegar a estar en donde está y aún nos quedan unos grandes pasos por dar hasta llegar a donde siempre ha soñado. En este camino no puede estar uno sin el otro. No es posible mantener esta relación sin el apoyo y conocimiento de que son muchas largas horas de estudio y lejos de casa y con poca comunicación. Es un sacrificio de ambos. En las pasadas ocasiones estaba sola en casa, ahora me toca estar junto a nuestra hija. ¿Cómo será ahora? Pues no lo sé. Nos toca esperar a que llegue ese momento en que papá nuevamente esté en un fuerte entrenamiento para conocer qué tan difícil es o no para ella. 

Cada paso ha sido de forma escalonada y llegar hasta donde está siendo todo un Capitán en su nave no llegó de la noche a la mañana. Lleva más de 12 años en este camino y cuando entré a su vida ya andaba en sus estudios. Vendió hasta lo que no tenía para pagarse sus estudios y soy testigo de lo mucho que se ha sacrificado para llegar hasta aquí. La realidad de otros pilotos no debe ser muy distinta a esta. Hay que sacarse el cuero bien duro para llegar lejos. Entre horas de vuelo práctico, conseguir un empleo, soportar horarios terribles, hacer commute para poder llegar a casa o al trabajo, vivir lejos del aeropuerto, llegar de madrugada y salir antes de que amanezca... esto es lo feo del panorama. Vivir lejos de casa es aún más difícil cuando tu pequeña hija te llama o te procura. “¡Quiero ver a papá!”- me dice cuando hablo con él por teléfono. Esto solo para que él la vea correr por la casa o con el disfraz de turno. Para mí como madre es difícil, no puedo imaginar para él que no la puede tener cada día.

Cuando comencé mi relación con él sabía de primera instancia o al menos parte de lo que eso conllevaría. Él estaba muy enfocado en lo que deseaba y esa determinación y confianza me encantó. Al día de hoy todo lo que se propone lo logra. De alguna u otra manera este hombre siempre se sale con la suya. Así que conociendo esto, no podía y tampoco es mi estilo decirle “no puedes hacerlo por esto” o ponerlo entre la espada y la pared decidiéndose entre estar conmigo o sus estudios y metas. ¡Heeeeelloooooo por nada en la vida! Esas metas estaban mucho antes de yo llegar a su vida. ¿Quién soy yo para decirle que lo deje? Yo también tengo sueños y tenía y tengo unas metas que quería y quiero cumplir con o sin él. Esto no me quitaba el sueño. He estado con él, motivándolo cuando cree que no puede o dándole ánimos para que continúe en los momentos difíciles de su carrera y JUNTOS hemos celebrado cada uno de sus grandes logros profesionales y personales.

En todo este proceso he confiado en que me ha sido fiel y ha cumplido la promesa que me hizo ante Dios. Si me ha sido infiel o no, la verdad no existe forma de yo poderlo conocer. La infidelidad es algo que puede pasar en tu casa o fuera de ella. El que quiere hacerlo lo hará no importa donde esté. Aquí si no confías estás “chavao” pues esa relación no irá para ningún lado. Las dudas siempre van a estar, no vas a tener una vida tranquila, los pensamientos negativos te abarcarán y no serás feliz. Para ser pareja de alguien que está fuera de casa la mayor parte del tiempo TIENES que confiar. Si de verdad amas, TIENES que apoyar y demostrar que realmente te importa y deseas estar con ella pese a lo difícil que pueda llegar a ser.

Llevo una vida y me he acostumbrado a estar sin él por días o semanas. Tengo mi estructura y llevo una vida normal. Nuestra hija ya conoce este estilo de vida y aunque en ocasiones lo llama, está tranquila sin él. Si él me ha sido infiel o lo hace en algún momento, quien perderá más será él. 

Kazahira


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