¿Qué se siente ser esposa de un piloto?


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26 Dec
26Dec


No se cuentan la cantidad de veces que me preguntan ¿qué se siente ser esposa de un piloto? La respuesta de esta pregunta puede ser muy variada. Al principio era como que aún no me acostumbraba a esa idea. Con el pasar de los años me fui acostumbrando más. Hoy es algo normal. Ser esposa de un piloto no me hace diferente a las demás. 

"¡Que tu novio es piloto! Mira Kazahira es novia de un piloto de aviones. ¿Ya te llevó a volar? Ay pero que bueno porque viajas gratis. ¿Cómo hacen para verse?  ¿Ustedes casi no se ven, verdad? ¿Y Emma, volando? ¿Dónde esta Emma? ¿Emma ya llegó? ¿Emma ya se fue?", entre otras fueron y son preguntas y frases que no dejaba ni dejo de escuchar. Al parecer era o soy un ser extraño porque andaba de novia o esposa de un piloto.

Les confieso que cuando nos estábamos conociendo y me dijo que estaba estudiando para ser piloto yo me quedé con cara de What? Hey, eso como que no es una profesión.-le dije a misma. Obviamente los aviones tienen que tener a alguien que los vuele, pero yo como que no lo había realizado del todo (jajaja). Pues sí, poco a poco me fui haciendo la idea de que ya andaba conociendo a un piloto de aviones. Aprendí muchas cosas en esos meses...años. Desde cómo funciona un avión, los mapas extraños de las rutas y aeropuertos (no recuerdo su nombre), licencias, check lists entre otros, eran la orden del día.  Las conversaciones de aviones y licencias eran tan comunes como el arroz con habichuelas. Siempre decía que no me casaría con un policía o militar, algo que no tuviera mucho riesgo ni que tuviera que pasar mucho tiempo lejos del hogar. ¡Decía, decía! Resulta que marido mientras estudiaba y hacía las "bien poquitas" horas de vuelo fue policía. ¡Sí! ¡Qué bien! NOT! Policía, piloto, nada que tenga que estar lejos de casa y para nada arriesgado... En fin, desde que éramos novios ya estábamos un poco acostumbrados a pasar largos periodos de tiempo sin vernos. Era normal. 

Nos casamos y él aún era policía. Los días y horas que nos podíamos ver o coincidir había que celebrarlos. Fue difícil y más comenzando un matrimonio. Surgió la oportunidad y lo llamaron para comenzar en una regional en Estados Unidos. ¡Ok vamo' allá! Por nada en el mundo se pueden perder esas oportunidades. Así que pues, comenzó otra historia. Entrenamientos de meses, exámenes, largas horas de estudio, otros aviones, etc. ¡Qué difícil! Cuando ya nos estábamos acostumbrando a estar juntos casi todos los días surgió lo que lo cambió todo y desde entonces nada es igual a antes. Sufrimos mucho. Acostumbrarme a estar sola, comer sola, hacerlo todo sola otra vez no fue tarea sencilla. ¡Qué mucho lo extrañaba! Yo creía que nunca lo superaría. Él quería regresar y yo le decía que por nada en el mundo podía dejar su sueño. Después de haber luchado tanto, no iba a dejar eso por algo que era cuestión de acostumbrarse. Pues juntos lo logramos. Llevamos en este barco o avión (jajaja) unos 4 años.

Tres días aquí, cuatro allá, llega de madrugada y yo estoy en el quinto sueño. ¿Fiestas con él? ¿Qué es eso? Jajaja. No, no, no es tanto pero sí, un poco. Mi agenda la programo sin él y si está lo integro. Cumpleaños, comidas, ¡que se yo! Tengo sus horarios y la mayoría de las veces buscamos juntos un itinerario que pueda coincidir con alguna festividad o plan que tengamos. Después de muchos meses, meses laaaargos me acostumbré a estar sin él. Somos una especie de noviazgo matrimonial a distancia. Tenemos mucho tiempo para hacer nuestras cosas, nos damos la oportunidad de extrañarnos, disfrutamos más el tiempo juntos, tengo una excusa para salir del país a verlo, la casa está limpia, no tengo quién ronque en mi oído,  no estoy con el pendiente de que tengo que cenar o preparar comida pues estoy sola, entre otras cositas. ¡Qué bendición! "¡Muchacha tu estás loca! Yo no podría vivir así. Yo no sé cómo tu puedes." Pues yo no le veo lo malo, al contrario es una maravilla. Claro está, no siempre es alegría. La llegada de Jetsy a nuestras vidas resultó en otro cambio no esperado, ni planificado y que ahora requiere de la presencia de ambos. Así que ahora me auto denomino como madre soltera el 99.99% de las veces. Mi niña va conmigo a todas partes y no es fácil mantener una casa con 4 hijos perrunos y una humana. Ya tengo una especie de rutina. Rutina que se altera cuando llega marido y lo pone todo al revés. ¡Inhalemos! Hay veces que le tengo que preguntar cuándo es que se va. ¡Llega y lo pone todo al revés! Estoy tan acostumbrada a estar sola que hay veces que no logro encajar con él. ¡Qué difícil! 

Viajar no se hace tan sencillo cuando tienes la responsabilidad de tus cuatro retoños lanudos. La separación con ellos es muy fuerte. Al principio, Ali Tyler se ponía tan triste. Pasaba días en depresión. Ya no, ahora se queda normal. Creo que a veces el también quiere que se vaya pronto jajaja. Es que marido lo hostiga demasiado. Bendito no lo deja ni respirar tranquilo. ¡Esos dos se aman demasiado!

Así que ser esposa de un piloto, puede ser una bendición, tiene sus ventajas si te gusta tener tiempo para ti  y te gusta viajar (no gratis, ¡stand by!). Ahora bien, si eres de las que necesita tener a su marido para poder vivir, pues para ti puede ser una película de terror. Ser esposa de un piloto es algo normal. Realmente somos un matrimonio ordinario con altas y bajas, pasamos momentos maravillosos juntos y en familia, nos peleamos, nos contentamos, no coincidimos en un mooontón de cosas y coincidimos en otras tantas, nos apoyamos aunque no nos resulte del todo bueno, nos alegramos, nos AMAMOS y al final eso es lo que cuenta, porque sin amor no hubiéramos llegado ni a la mitad del camino. Llevamos 9 años juntos y puedo asegurar que serán muchos más. ¡Qué Dios nos ayude y nos de paciencia para soportarnos! 😅 Amén.


K.

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